Una noche de cenizas: el horror silenciado de Yeletawa y la guerra inconclusa de Nigeria consigo misma
El 19 de junio de 2025, más de 200 personas fueron masacradas en una sola noche en Yeletawa, Estado de Benue. El gobierno no declaró emergencia, no visitó la zona, no emitió duelo oficial. Solo hubo silencio. Este artículo investiga no solo las matanzas sino la larga sombra de la complicidad, el abandono estratégico y la política étnica que alimentan la creciente inseguridad en Nigeria.
Publicado originalmente: 22 de julio de 2025 | Actualizado: 12 de marzo de 2026 Por Ebenezer Dadzie | Tiempo de lectura estimado: 10 minutos
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Prólogo: un país en llamas
Es una verdad amarga que muchos nigerianos han terminado por aceptar: la paz ya no es una promesa, es un privilegio. Para millones de ciudadanos, la seguridad es algo fugaz. Incluso quienes visten uniforme —los militares encargados de defender la nación— han dejado de estar a salvo. El ciclo de violencia se volvió implacable: la sangre corre libremente por distintos estados, como si el país entero estuviera desangrándose. Pero la pregunta que nos acecha no es solo por qué sigue pasando. Es quién lo permite y por qué nada cambia.
Cómo empezó todo: un caos fabricado

Muchos rastrean el origen de la violencia actual en los años políticamente cargados entre 2011 y 2015. En ese período circularon señalamientos de que el ascenso de Boko Haram no fue ninguna casualidad, sino un arma política desplegada para debilitar la administración del entonces presidente Goodluck Jonathan. Jonathan terminó cediendo el poder en 2015 —no necesariamente porque perdiera las elecciones, sino para evitar una violencia generalizada. Su salida abrió paso al presidente Muhammadu Buhari, y con eso la paz del país comenzó a deshacerse.
Lo que empezó como Boko Haram derivó en algo mucho más complejo: bandidos, pastores fulani e insurgentes que en la práctica resultan indistinguibles entre sí, y que son igualmente brutales. Muchos creen que estos grupos no solo son protegidos por figuras de poder, sino que fueron entrenados por quienes se supone deben defender al pueblo. Y entonces llegó la respuesta más insultante del gobierno: el programa de "Boko Haram arrepentido", una política que perdona a los asesinos, les da trabajo y financia su reinserción, mientras las víctimas yacen en fosas anónimas y poco profundas.
La noche que no debe olvidarse
En la noche del 19 de junio de 2025, en Yeletawa, una tranquila comunidad agrícola del Estado de Benue, el horror tomó una forma grotesca. Los sobrevivientes recuerdan haber despertado entre llamas, disparos y los gritos desgarradores de los vecinos. Iglesias, chozas y albergues improvisados para familias desplazadas fueron incendiados. Los atacantes —armados hasta los dientes con fusiles AK-47, machetes y explosivos— rodearon la comunidad y cortaron todas las vías de escape.
"Eran solo campesinos", dijo un testigo. "No eran criminales. Eran personas tratando de sobrevivir". Quienes intentaron huir fueron abatidos. Otros murieron quemados mientras dormían. Al amanecer, el aire olía a carne carbonizada. Los sobrevivientes salieron de sus escondites temblando, de luto, destrozados. Los primeros reportes locales estimaron 100 muertos. Conteos posteriores realizados por grupos humanitarios —incluida la Diocese of Makurdi Foundation for Justice, Development and Peace— confirmaron más de 200 personas asesinadas, muchas de ellas niños, familias enteras borradas en minutos 1.
El silencio ensordecedor del Estado

Lo que siguió fue, quizás, más escalofriante que la masacre misma: silencio. No se declaró estado de emergencia. No hubo visita presidencial. No se decretó duelo oficial. No llegó la justicia. Solo el zumbido indiferente de la política de siempre.
Y sin embargo, las preguntas persisten: ¿Cómo acceden los pastores nómadas a fusiles de alta potencia, drones y explosivos? ¿Por qué no se enviaron refuerzos de seguridad durante el ataque, que duró horas? ¿Por qué masacres similares en regiones del sur generan respuesta inmediata del Estado, mientras Benue es ignorado? 2
La respuesta puede estar en una verdad dolorosa: hay una protección selectiva. Algunas regiones, algunas etnias, algunas vidas... parecen más descartables que otras.
Cuando el gobierno observa en silencio, el recuerdo del difunto general Sani Abacha resulta perturbadoramente vigente: "Si una insurgencia dura más de 24 horas, el gobierno tiene parte en ella". En su momento sonaba como la paranoia de un dictador. Hoy parece profético. En Yeletawa, los aldeanos pidieron ayuda. Gritaron en la oscuridad esperando ser rescatados. Pero el auxilio nunca llegó —al menos no hasta que los atacantes se habían ido y los muertos estaban fríos. ¿Es incompetencia o algo peor? Muchos creen que es abandono estratégico: que en algún corredor del poder se tomaron decisiones sobre qué vidas vale la pena salvar.
La guerra oculta bajo los titulares
La masacre de Yeletawa no es un incidente aislado. Pueblos de Guma, Logo y Agatu han sido arrasados, convertidos en fosas comunes. Los perpetradores permanecen invisibles pero conocidos. Las víctimas claman por justicia, pero nadie escucha. Un hombre que perdió a 20 familiares en el ataque del 19 de junio nos dijo: "Tenemos gobierno, pero no les importamos. Mientras no toque a sus familias, siguen adelante". Su dolor es compartido por quienes recuerdan una época en que pastores fulani y campesinos de Benue convivían en paz 3. La traición, dicen, es personal e irreversible.
Fronteras porosas y rastros de balas
Las fronteras porosas de Nigeria con Níger, Chad, Camerún y Benín solo han agravado la crisis. Los grupos armados se mueven con libertad. Las armas entran sin control. ¿Y el gobierno? Parece más interesado en arrestar manifestantes pacíficos que en enfrentar a los insurgentes. ¿Cómo pasa un pastor —armado tradicionalmente con un bastón— a empuñar un fusil AK-47 de mil dólares? ¿Quién lo paga? ¿Quién lo entrena? ¿Quién lo protege? No son teorías conspirativas. Son preguntas que ya no podemos darnos el lujo de ignorar 4.
Qué ha muerto más allá de las víctimas
Cuando una nación ve a 200 de sus ciudadanos masacrados en una noche y no responde, algo mayor que vidas se ha perdido: la conciencia del Estado ha muerto. La masacre de Yeletawa no es solo sobre Benue —es sobre lo que nos hemos convertido como país. Lo peor es que nadie en el poder parece importarle. Así es como muere una nación: no con una gran tragedia, sino con mil tragedias ignoradas.
Cuando el enemigo viste nuestro uniforme: la traición dentro del Ejército nigeriano


Según una entrevista con una fuente interna, dos oficiales militares de alto rango —ambos generales de brigada— habrían sido responsables de una ola de matanzas que duró una década en Maiduguri, Estado de Borno. Las cicatrices de ese derramamiento de sangre persisten. La ciudad no se recuperó. El aire todavía carga el silencio de quienes lo perdieron todo.
"Miles de millones han sido volcados en operaciones militares en el Norte", explicó la fuente. "Y nada ha cambiado. Si acaso, empeoró". En un relato profundamente perturbador, un soldado describió cómo una unidad entera fue tendida en una emboscada durante una misión reciente. Reveló que en ese operativo el ejército se vio obligado a actuar junto a miembros "arrepentidos" de Boko Haram que supuestamente habían sido rehabilitados.
"Estábamos en una misión", dijo. "El conductor —un sargento— paró en la orilla del camino para ir al baño. Ahí pasó. Uno de los supuestos arrepentidos de Boko Haram se acercó en silencio y le disparó en la cabeza". No hubo arresto. No hubo consecuencias. El asesino simplemente quedó libre. "En lugar de indignación, escuchamos rumores que culpaban al propio sargento muerto de su muerte", agregó con amargura. "¿Pueden creerlo?"
No es solo una historia de violencia. Es una historia de traición desde adentro.
Muchos soldados de primera línea creen hoy que las mismas personas que van a combatir están infiltradas en sus propias filas. Estos "terroristas arrepentidos" no solo deambulan libremente —algunos habrían sido absorbidos por el Ejército nigeriano. Otros se convirtieron en vigilantes civiles. Y muchos siguen sembrando terror por el Middle Belt y el Noreste: Benue, Taraba, Kaduna y Borno 5.
"Enlistarse en el ejército en esta época se siente como firmar tu propio certificado de defunción", dijo otro informante. "Soldados jóvenes están muriendo por una causa que nunca van a ganar, porque la guerra la controlan quienes se benefician del caos".
El sistema, dice, está roto. Profundamente roto. Hay llamados a investigaciones internas serias dentro del ejército nigeriano, pero muchos temen que la corrupción ya sea demasiado profunda —que algunos de los que deberían investigar sean ellos mismos cómplices. Aun así, para que la justicia signifique algo, quienes resulten culpables de proteger a terroristas dentro del ejército deben enfrentar el peso pleno de la ley. Porque en este país, la mayor traición no siempre viene del enemigo. A veces viene del que está parado a tu lado con el mismo uniforme.
Reflexión final
Benue se convirtió en una zona de guerra. Pero no es la única. Hasta que la justicia deje de ser un eslogan —hasta que las vidas valgan más que las ambiciones políticas— las tumbas seguirán multiplicándose. Y algún día no solo seremos Yeletawa lo que lloremos, sino Nigeria entera.
Fuentes
- Walker, Andrew. What Is Boko Haram? United States Institute of Peace, Special Report 308, junio 2012. Declaración de Jonathan documentada en p. 6. https://www.usip.org/sites/default/files/SR308.pdf ↩
- Walker, Andrew. What Is Boko Haram? United States Institute of Peace, Special Report 308, junio 2012. Análisis sobre debilidad institucional como factor explicativo del crecimiento de Boko Haram, p. 2–4. https://www.usip.org/sites/default/files/SR308.pdf ↩
- Encyclopædia Britannica. Goodluck Jonathan — Biography & Facts. https://www.britannica.com/biography/Goodluck-Jonathan ↩
- Nairametrics. How the Nigerian Economy has performed under each President. https://nairametrics.com/2022/07/01/how-nigerian-economy-has-performed-under-each-president-from-1999/ | BusinessDay Nigeria. The Economics of President Goodluck Jonathan's Administration. https://businessday.ng/exclusives/article/the-economics-of-president-goodluck-jonathans-administration/ ↩
- Aid to the Church in Need (ACN International). Nigeria: Up to 200 dead in worst killing spree. 16 de junio de 2025. La nota documenta el conteo de 200 muertos realizado por el personal de la Foundation for Justice, Development and Peace (FJDP) de la Diócesis de Makurdi, que visitó el lugar de la masacre en las horas posteriores al ataque. https://acninternational.org/nigeria-up-to-200-dead-in-worst-killing-spree/ ↩
- Al Jazeera. (2023, febrero 15). Benue killings: How massacres continue amid silence. https://www.aljazeera.com/news/2023/2/15/nigeria-benue-killings ↩
- La cita circula en Nigeria desde que su hija Gumsu la publicó en 2014 atribuyéndosela; no existe registro de cuándo ni en qué contexto Abacha la habría pronunciado originalmente, y medios nigerianos como Daily Trust la consignan como "famosa pero no verificada". TheCable Nigeria. Abacha's daughter links terror to government. 8 de mayo de 2014. https://www.thecable.ng/abachas-daughter-links-insurgency-to-government/ / Daily Trust. Remembering General Sani Abacha. 8 de junio de 2021. https://dailytrust.com/remembering-general-sani-abacha/ ↩
- Human Rights Watch. (2020, mayo 12). Nigeria: Worsening farmer-herder conflict. https://www.hrw.org/news/2020/05/12/nigeria-worsening-farmer-herder-conflict / International Crisis Group. (2018). Stopping Nigeria's spiralling farmer-herder violence (Africa Report No. 262). https://www.crisisgroup.org/africa/west-africa/nigeria/262-stopping-nigerias-spiralling-farmer-herder-violence ↩
- Amnesty International. Nigeria: Violence and widespread displacement leave Benue facing a humanitarian disaster. 16 de julio de 2025. Documenta ataques sistemáticos en Guma, Logo y Agatu con visitas in situ; confirma 500.182 personas en IDP al cierre de 2024 y más de 10.000 desplazamientos adicionales en los primeros meses de 2025. https://www.amnesty.org/en/latest/news/2025/07/nigeria-violence-and-widespread-displacement-leave-benue-facing-a-humanitarian-disaster/ / Ripples Nigeria. Benue's Descent: Sixteen years of escalating violence. 24 de septiembre de 2025. Análisis de datos 2009–2025 que muestra a Guma, Logo y Agatu como epicentros históricos de ataques desde al menos 2016. https://www.ripplesnigeria.com/ripplesmetrics-benues-descent-sixteen-years-of-escalating-violence/ ↩ ↩2
- Amnesty International. (2018). Harvest of death: Three years of bloody clashes between farmers and herders. https://www.amnesty.org/en/documents/afr44/9500/2018/en/ / BBC News Africa. (2021, junio 30). Why is Nigeria's Middle Belt under attack? https://www.bbc.com/news/world-africa-57649647 ↩
- Global Centre for the Responsibility to Protect. (2023). Populations at risk: Nigeria – Ethnic violence in Benue and Kaduna States. https://www.globalr2p.org/countries/nigeria/ ↩
- Afrobarometer. Young Nigerians want government action on jobs and cost of living. Dispatch No. 998, 16 de junio de 2025. Documenta que Nigeria ocupa el puesto 172° en el Índice Global de Desarrollo Juvenil 2023 y detalla la controversia metodológica sobre las cifras de desempleo juvenil: la tasa oficial de 6,5% en 2024 contrasta con el 53,4% registrado en 2020 bajo la metodología anterior. https://www.afrobarometer.org/wp-content/uploads/2025/06/AD998-Nigerian-youth-want-government-action-on-jobs-and-cost-of-living-Afrobarometer-16june25.pdf ↩ ↩2 ↩3
- The Government and Business Journal / Save the Children. Nigeria has one of the highest numbers of children out of school in the world, with over 18 million missing education. 28 de diciembre de 2024. https://govbusinessjournal.com/2024-in-review-nigeria-has-one-of-the-highest-numbers-of-children-out-of-school-in-the-world-with-over-18-million-missing-education/ / Wiley — Review of Education. Assessing the phenomenon of out-of-school children in Nigeria. 2024. Documenta la concentración del problema en el norte del país, con una brecha de 15% en la tasa de escolarización primaria entre el norte y el sur. https://bera-journals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/rev3.70011 ↩
- The Conversation. Nigeria's Boko Haram rehabilitation efforts ignore the emotional trauma of soldiers. 14 de octubre de 2025. Documenta que la Operación Corredor Seguro procesó más de 2.000 excombatientes para 2025 y analiza la desconfianza sistemática de soldados en activo hacia el programa de reintegración. https://theconversation.com/nigerias-boko-haram-rehabilitation-efforts-ignore-the-emotional-trauma-of-soldiers-why-this-matters-267023 / Brookings Institution. In Nigeria, we don't want them back. Análisis de las fallas estructurales del programa, incluyendo criterios opacos de clasificación de riesgo y problemas graves de reinserción. https://www.brookings.edu/articles/in-nigeria-we-dont-want-them-back/ ↩ ↩2 ↩3
- Amnesty International. Nigeria: Girl survivors of Boko Haram still being failed by government inaction. 24 de junio de 2025. Documenta la denuncia presentada ante la CPI el 2 de diciembre de 2024 por la demora en abrir investigación formal por crímenes de guerra en Nigeria. https://www.amnesty.org/en/latest/news/2025/06/nigeria-girl-survivors-of-boko-haram-still-being-failed-by-government-inaction-new-testimony/ ↩